22 de Marzo de 2004 05:39:45 a.m.
"...tienes esa facilidad de hacerme sentir que no soy yo. Contigo me siento como si me desdoblara y existiera en otro espacio y otro tiempo (yuxtapuesta)..."
A.M
20040318
20040225
Nada es lo que fue
(nos (re) inventamos)
Primero fue el lenguaje....
Frío, noche, muelle, crujir, mar, altiva, transparente, palabra, sonrisa, ansia, piel, humedad, deseo. Noche, crujir, altiva, mar, frío, humedad, transparente, deseo...
Nada es lo que fue (nos reinventamos). Primero fue el lenguaje. La lengua.
Frío, noche, muelle, crujir, mar, altiva, transparente, palabra, sonrisa, ansias, piel, humedad, deseo. Noche, crujir, altiva, mar, frío,humedad, transparente, deseo...
La lengua
Nada es lo que fue
frío
i
o
iiiiiiiiiiiiiiiiiiio
todo essssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
(nos (re) inventamos)
Primero fue el lenguaje....
Frío, noche, muelle, crujir, mar, altiva, transparente, palabra, sonrisa, ansia, piel, humedad, deseo. Noche, crujir, altiva, mar, frío, humedad, transparente, deseo...
Nada es lo que fue (nos reinventamos). Primero fue el lenguaje. La lengua.
Frío, noche, muelle, crujir, mar, altiva, transparente, palabra, sonrisa, ansias, piel, humedad, deseo. Noche, crujir, altiva, mar, frío,humedad, transparente, deseo...
La lengua
Nada es lo que fue
frío
i
o
iiiiiiiiiiiiiiiiiiio
todo essssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
20040223
Sobre la mesa (de debate)
A que Rafael Pérez Gay no se imaginaba que con su “mesa de debate” se iba a armar un verdadero debate en torno a la obra de Cortazar en general y de la construcción del personaje de La Maga en particular. A que Games Gil (pseudónimo con el que se presenta Pérez gay) no se imaginaba que con mandar callar a Cristina Rivera Garza ocasionó que tuviéramos la oportunidad de escuchar (leer) las opiniones sobre el tema de poetas, narradoras, e intelectuales como Jen Hoffer, Ana Clavel, Heriberto Yépez.
Estoy de acuerdo con la escritora Adriana Díaz-Enciso, en cuanto a que lo valiosísimo de esta discusión es la acertividad de Cristina Rivera Garza al haber puesto este tema sobre la mesa ya que como afirma Diaz-Enciso “…Sería aburridísimo celebrar a un autor tan querido
(y magistral) como Cortázar limitándonos a cantar sus alabanzas. Sería una celebración muerta. La discusión, en cambio, le da continuidad a la obra,
honra la vida de la obra."
Por otra parte, resulta increíble y decepcionarte leer en publicaciones “serias” cómo se continúan aplicando y preservando las gastadas técnicas de desacreditación a todo aquello que huela a discusiones de género y (ooohhh, nooooo!! here comes THE WORD!!!) feminista.
Esperemos que el Sr. Pérez Gay no se asome a estas páginas blogueras y nos mande callar a todos (por su salud mental).
A que Rafael Pérez Gay no se imaginaba que con su “mesa de debate” se iba a armar un verdadero debate en torno a la obra de Cortazar en general y de la construcción del personaje de La Maga en particular. A que Games Gil (pseudónimo con el que se presenta Pérez gay) no se imaginaba que con mandar callar a Cristina Rivera Garza ocasionó que tuviéramos la oportunidad de escuchar (leer) las opiniones sobre el tema de poetas, narradoras, e intelectuales como Jen Hoffer, Ana Clavel, Heriberto Yépez.
Estoy de acuerdo con la escritora Adriana Díaz-Enciso, en cuanto a que lo valiosísimo de esta discusión es la acertividad de Cristina Rivera Garza al haber puesto este tema sobre la mesa ya que como afirma Diaz-Enciso “…Sería aburridísimo celebrar a un autor tan querido
(y magistral) como Cortázar limitándonos a cantar sus alabanzas. Sería una celebración muerta. La discusión, en cambio, le da continuidad a la obra,
honra la vida de la obra."
Por otra parte, resulta increíble y decepcionarte leer en publicaciones “serias” cómo se continúan aplicando y preservando las gastadas técnicas de desacreditación a todo aquello que huela a discusiones de género y (ooohhh, nooooo!! here comes THE WORD!!!) feminista.
Esperemos que el Sr. Pérez Gay no se asome a estas páginas blogueras y nos mande callar a todos (por su salud mental).
20040207
No voy a recordar febrero ni la luz amarilla ni el mar mercurial. No voy a recordar el rostro desafiante ni los dedos largos ni el cigarro. No voy a recordar la playa ni las gaviotas ni el par de niños rubios. Voy a olvidar fácilmente el azul y lo tibio y lo suave, el escozor. No voy a recordar la luna ni la piel blanca, ni el frío ni los papalotes. No voy a recordar el tono de voz, las palabras, el color de ropa ni el paisaje. No voy a recordar la arena entre-las-uñas-sobre-la espalda-bajo-la espalda, ni el espejo horizontal. No voy a recordar al ave ni el invierno.
Voy a recordar las ganas.
20040203
20040130
20040129
20040127
Cartas de amor
Hay ocasiones en las que definitivamente estoy de acuerdo con Pessoa, hay otras tantas (generalmente si estoy enamorada) en las que me le opongo. Hoy no. Es difícil mantenerse alejado de la ridiculez cuando se escribe una misiva o un correo amoroso. Muchas veces me ha dado pena (muy propia) leer las cartas de amor escritas años atrás. En el peor de lo casos me han dado pena las cartas recibidas. No creo que esto sea una consecuencia de la condición posmoderna ni nada por el estilo, simple y sencillamente todos alguna vez nos hemos pasado de cursis. Ahora sí que cursis hasta la ignominia. Lo que nos diferencia de las generaciones de antaño no es otra cosa más que la manera de deshacernos de las evidencias de nuestra cursilería. Antes generalmente se recurría al famoso (y muy poco recomendable) cajón de los recuerdos, o bien al recurrido acto de romper las hojas en mil pedazos (más seguro e irreversible) y si ya de plano ganaba la vena romántica siempre había la opción de quemar todas las cartas no sin antes derramar alguna que otra lagrimilla. Hoy todo se ha vuelto más fácil, hoy solo es necesario dar doble click al delete y San se acabó. Cataplúm. Problema resuelto.
(la lágrima todavía es una opción si te crees capaz de derramarla en el tiempo record en el que el relojito de arena de windows da toda la vuelta.)(Si a pesar del esfuerzo no hay lágrima, acuérdate de la papelera de reciclaje e inténtalo de nuevo).
Hay ocasiones en las que definitivamente estoy de acuerdo con Pessoa, hay otras tantas (generalmente si estoy enamorada) en las que me le opongo. Hoy no. Es difícil mantenerse alejado de la ridiculez cuando se escribe una misiva o un correo amoroso. Muchas veces me ha dado pena (muy propia) leer las cartas de amor escritas años atrás. En el peor de lo casos me han dado pena las cartas recibidas. No creo que esto sea una consecuencia de la condición posmoderna ni nada por el estilo, simple y sencillamente todos alguna vez nos hemos pasado de cursis. Ahora sí que cursis hasta la ignominia. Lo que nos diferencia de las generaciones de antaño no es otra cosa más que la manera de deshacernos de las evidencias de nuestra cursilería. Antes generalmente se recurría al famoso (y muy poco recomendable) cajón de los recuerdos, o bien al recurrido acto de romper las hojas en mil pedazos (más seguro e irreversible) y si ya de plano ganaba la vena romántica siempre había la opción de quemar todas las cartas no sin antes derramar alguna que otra lagrimilla. Hoy todo se ha vuelto más fácil, hoy solo es necesario dar doble click al delete y San se acabó. Cataplúm. Problema resuelto.
(la lágrima todavía es una opción si te crees capaz de derramarla en el tiempo record en el que el relojito de arena de windows da toda la vuelta.)(Si a pesar del esfuerzo no hay lágrima, acuérdate de la papelera de reciclaje e inténtalo de nuevo).
20040122
20040120
20040119
20040117
triste y devastadora y deliciosa
la voz
la boca
la cadera
(la escritura)
y esta sensación de violencia, de mutilación e injusticia, esta frustración
y luego la frase:
DE TAJO
y el verbo arrancar:
ARRANCAR DE TAJO
árbol muerto
que no existe
y no ha sido (lo inacabado)
el bisturí, el puño y la raíz
el árbol-el bisturí y el corte de tajo
y de nuevo la voz
la boca
la cadera …
.. triste
devastadora
y deliciosa
20040110
Me gustaba la manera en que veía el mundo. Un día despertó y estiró los brazos como si quisiera alcanzar algo muy muy lejano luego la vi levantarse e ir hacia el ventanal y dar los buenos días a Tijuana. La oí respirar profundo para llenarse los pulmones de luz, decía, luego la vi perdida en un punto en el horizonte que yo nunca atisbé. "Me gustan esos árboles franciscanos", dijo, Me levanté de inmediato y fui hacia el ventanal para ver aquellos árboles franciscanos y no vi nada y entonces solo pregunté: ¿Cuáles árboles? y ella levantó el dedo índice y me señaló un par de árboles justo debajo de nosotros (a los cuales debido a la cercanía de cables de electricidad les habían podado las copas) Me reí y volví a la cama. Ella permaneció en el ventanal.
Hoy me desperté y estiré mi cuerpo como si quisiera alcanzar lo inalcanzable, me levanté y fui al ventanal, sonreí al ver la ciudad tan en calma, tan debajo de esta luz y vi los árboles con la copa recuperada y recordé la frase y pensé como una epifanía que me gustaba la manera en que ella veía el mundo.
(a través del ventanal)
Hoy me desperté y estiré mi cuerpo como si quisiera alcanzar lo inalcanzable, me levanté y fui al ventanal, sonreí al ver la ciudad tan en calma, tan debajo de esta luz y vi los árboles con la copa recuperada y recordé la frase y pensé como una epifanía que me gustaba la manera en que ella veía el mundo.
(a través del ventanal)
20040107
20040106
21 de diciembre
Dejé aquel lugar a toda velocidad, a la hora de la víbora (justo antes del atardecer, cuando la luz es amarilla y horizontal). Salí con necesidad de huir pero sin saber de quién o qué. No se puede huir de uno mismo. (Soy mi propia villana, mi terrorista). Dejé aquel lugar decía, sin saber si agradecer o no a la amnesia vespertina. La carretera como siempre me reconfortó, la plática también (hablar de la luz y sus fantasmas siempre me es reconfortante). Llegué a la ciudad sintiendo algo que podría interpretarse como dolor en el pecho, como si todo aquello se hubiese quedado atorado en la red de mis árboles bronquiales.
Debió ser la contaminación.
20040105
18 de diciembre
Por la ventanilla veo la carretera de movimientos caprichosos, anárquicos y a lo lejos El Nevado (o lo que creo que es el nevado) mostrándose monumental. Toluca me recibe a 3º bajo cero, tomo el primer aliento y experimento el placer de sentir el aire frío llenar los pulmones. Electricidad.
La luz es diferente aquí, digamos más iridiscente y al mismo tiempo lenta. El invierno es seco y cruel, se encaja en la piel como un par de ojos anhelantes, llenos de deseo. Ansia.
No puedo saber que lo que sucederá, el frío congela también mis expectativas, las escarcha como a los toldos de los carros. Coches para sonar ad hoc. Habrá que esperar como otras tantas veces. Aunque no me guste.
"No espero nada, de hecho siempre he sido una desesperada: quiero acabarlo todo cuando aún ni he comenzado."
Xavier Velazco, Diablo Guardián
Por la ventanilla veo la carretera de movimientos caprichosos, anárquicos y a lo lejos El Nevado (o lo que creo que es el nevado) mostrándose monumental. Toluca me recibe a 3º bajo cero, tomo el primer aliento y experimento el placer de sentir el aire frío llenar los pulmones. Electricidad.
La luz es diferente aquí, digamos más iridiscente y al mismo tiempo lenta. El invierno es seco y cruel, se encaja en la piel como un par de ojos anhelantes, llenos de deseo. Ansia.
No puedo saber que lo que sucederá, el frío congela también mis expectativas, las escarcha como a los toldos de los carros. Coches para sonar ad hoc. Habrá que esperar como otras tantas veces. Aunque no me guste.
"No espero nada, de hecho siempre he sido una desesperada: quiero acabarlo todo cuando aún ni he comenzado."
Xavier Velazco, Diablo Guardián
20031229
20031223
20031221
20031220
Tomo entre mis manos un pequeño objeto, lo recorro con las yemas de los dedos, siento su textura (me agrada) siento su forma rectangular. Lo sopeso. Es una caja, la sacudo cerca del oído. Me gusta la ausencia de sonido. Pienso en algunas de las referencias que tienen estos objetos (entre ellas el féretro, también la matriz, la vagina, el universo) Siempre me han gustado estos objetos. Me gusta jugar con la posibilidad de lo que pueden contener. Me gustan más cuando están vacías. Me gusta que pierdan su utilidad. ¿Será que los objetos que más me gustan son siempre inútiles? Creo que ésta no es una cualidad negativa. Ser unútil libera a los objetos del para qué, son y ya. Perse. (Aunque generalmente las cosas inútiles se convierten en objetos de contemplación. Así en ese orden, de manera inversa a como sucede en los seres humanos) Mi síndrome de Stendhal me exige que la pague, que la guarde en la maleta sin mostrarla a nadie, que la lleve hasta a mi casa, que le dé un lugar exclusivo en mi cuarto, que preferentemente la olvide. Todo para que el día que la reencuentre vuelva a sentir el placer de la primera vez que la vi. Pero el placer nunca será el mismo. No se puede desear con la misma intensidad dos veces. El fin del deseo inicia cuando se consuma. Así que no me obedezco, la dejo sobre la mesa. Ya alguien le dará utilidad.
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